Últimamente se ha escuchado este grito en los medios generalistas de comunicación e incluso alguna publicación escrita, supuestamente especializada y de prestigio, nos ha hecho ver que una gran mayoría de los "empresarios" de la "vida real" están con su Zippo en la mano dispuestos a quemarse a lo bonzo por haber sufrido graves pérdidas (ja) al intentar penetrar en este nuevo entorno.
Podría irme hacia mi lado más cínico y pensar: "¿Tan flojo está agosto de noticias que los periodistas no pueden hacer otra cosa que magnificar algo que siempre se ha producido en todos los sectores?". Incluso siendo más cínico y rozando la bordería: "¿Les falla la memoria, no tienen experiencia, son becarios aburridos de su trabajo o es que les falta las experiencia de los 90?"
Realmente se me han ocurrido cosas peores pero como dice mi conciencia particular: cálmate y piensa antes de enemistarte con medio país, enséñales, y si no quieren aprender, olvídate de ellos.
Así que aquí me encuentro con la difícil tarea de "enseñar a pescar", que a veces llega a hartar dar tanto pan para tanto hambriento. Como decía un conocido personaje de un gran best seller: "quien tenga oídos para oir, que oiga" y debería añadir: y pon algo de tu parte que yo no cobro tu sueldo.

